La clave está en la consistencia
No se trata de hacer dietas extremas ni de privarte de lo que te gusta. Se trata de crear hábitos pequeños y sostenibles que, con el tiempo, cambien tu relación con la comida.
1. Desayuno real, no improvisado
Tu cuerpo necesita energía de calidad para arrancar el día. Elige alimentos con proteína, carbohidratos complejos y grasa saludable.
2. Hidratación antes del café
Antes de esa primera taza de café, toma un vaso grande de agua. Duermes entre 7 y 9 horas sin hidratarte.
3. Mastica más despacio
La digestión empieza en la boca. Masticar bien tus alimentos mejora la absorción de nutrientes y te ayuda a comer la cantidad correcta.
4. Frutas y verduras en cada comida
No tienen que ser aburridas. Una ensalada colorida, una fruta de temporada o una sopa de verduras.
5. Cena ligero y temprano
Cenar 2-3 horas antes de dormir mejora tu digestión y la calidad del sueño.
¿Cuál de estos hábitos te cuesta más trabajo? Escríbeme 🌿
¿Lista/o para empezar?
Agenda tu consulta y te acompaño paso a paso en tu proceso de cambio.
Agendar por WhatsApp →